La inteligencia artificial no vendrá a destronar a los líderes, pero sin duda someterá al ostracismo a aquellos que no sepan domarla. El liderazgo se halla ante un cruce de caminos en tres ámbitos cruciales: el domino de los entresijos algorítmicos para descifrar modelos, prejuicios y limitaciones; el empleo estratégico, señalando dónde la IA ofrece una ventaja competitiva, tal como lo ha demostrado IKEA al instruir a toda su plantilla en IA generativa; y un liderazgo ético con una gobernanza algorítmica que vele por nuestra humanidad frente a la vertiginosa velocidad tecnológica y el vacío normativo existente.
Las tribulaciones no se limitan a dilemas filosóficos. Conflictos por derechos de autor en trabajos generados por IA y fugas de información son problemas bien palpables. Así, el liderazgo genuino deberá conjugar una visión humana crítica con tecnología, evitando la simpleza de la automatización, para reimaginar modelos de negocio. Las habilidades fundamentales pasan por una comprensión profunda de los algoritmos, su uso inteligente, la cimentación de principios éticos robustos y un fomento genuino de una cultura abierta al cambio y el aprendizaje continuo.
Surge la cuestión que todos deberían plantearse, especialmente en las empresas y entre los desarrolladores y usuarios de España e Hispanoamérica: ¿están verdaderamente preparados los líderes para guiar el mundo de la IA? Más que si la IA está lista para ser liderada.
Fuente: El País
