España, en plena ebullición como destino predilecto para centros de datos, aprovecha su privilegiada localización en el sur del continente europeo y la bondad de su costo energético, verde y económico.
A nivel global, casi un 90% de las empresas inmobiliarias juegan sus cartas con la inteligencia artificial.
Merlin Properties, gigante de la bolsa española, sorprendió en mayo con un ambicioso plan de inversión de 2.400 millones de euros destinado a la creación de data centers, cimentando el futuro de la IA.
La primera fase del proyecto apuntala 64 MW de potencia estabilizados para el 2027, y en una segunda fase se proyecta alcanzar los 246 MW para el 2029.
La danzarina cifra actual de su portafolio, que roza los 8.476,1 millones de euros, se ve favorecida por estos activos prometedores.
A principios de año, Merlin selló un acuerdo con la Junta de Extremadura para impulsar dos campus enfocados en IA generativa y computación avanzada en Navalmoral de la Mata y Valdecaballeros, fortaleciendo así su expansión en el oeste español.
En Aragón, noviembre fue el mes del visto bueno a la declaración de interés general para los data centers en Magallón, Botorrita y Alfamén, un monumental proyecto de Forestalia que despliega una inversión colosal de 12.000 millones de euros, con inicio de obras programado para 2028.
El 2025 se perfiló en el horizonte como el año en que la inteligencia artificial alcanzará su auge, según el jefe global de modelos de innovación de mercados de capital de JLL, señalando que el 61,7% de los inversores se sentirán tentados por IA en las ventas de inmuebles.
El impacto en empresas, desarrolladores y usuarios tanto en España como en Hispanoamérica será, sin duda, un tema de expectación y vigilancia.
Fuente: Eje Prime