El telón del curso universitario 2025-2026 se alza en España con una escena inédita: cerca de dos millones de jóvenes pisan las aulas, un salto notable respecto a los 1,76 millones del pasado año gracias a la incorporación de unas 231.000 nuevas plazas.

Destaca en este panorama la Inteligencia Artificial (IA), que se convierte en la estrella del espectáculo educativo.

La Universidad de Sevilla, por ejemplo, deslumbra al abrir un grado específico en Inteligencia Artificial con 60 ambicionadas plazas, y no se queda ahí; el apetito por las Matemáticas crece tanto que se amplía el cupo en una docena más.

Además, lanza un abanico de másteres como el de Inteligencia Artificial para la Transformación Empresarial y otro que explora el Derecho y la Ética de esta tecnología que está redefiniendo el mañana.

El fenómeno no se limita a Sevilla.

Instituciones como la Universitat Oberta de Cataluña, la Universidad de Deusto y la pública del País Vasco también despliegan nuevas titulaciones centradas en la IA y la ética digital, enfatizando la urgente necesidad de brujulear en estas aguas novedosas con brújula ética en mano.

En Navarra, tanto la universidad pública como la privada no se quedan atrás en esta revolución educativa.

La pública estrena una cátedra en Ciencias de la Computación e IA y, con bombos y platillos, dedica una semana entera a esta tecnología, sintetizando la importancia creciente de estas carreras para el desarrollo profesional y el porvenir de la región.

La privada aporta su grano al ofrecer un novedoso máster en Ciencia de Datos, posicionándose como pieza central en el tablero de la educación superior.

Para las empresas y desarrolladores de España e Hispanoamérica, esta efervescencia en la oferta educativa representa una oportunidad de oro para encontrar talento avispado, listo para enfrentarse a los desafíos de un mundo cada vez más digital y tecnificado.

Para los usuarios, sugiere un futuro donde los servicios y productos se enriquecerán con un grado aún mayor de personalización y eficiencia.

La necesidad de formar profesionales en IA no es ya una cuestión de futuro, sino de presente urgente, y estas universidades lo han comprendido a la perfección.

Fuente: EFE