En una audaz jugada para encarar de frente el desafío del abandono escolar, la Xunta de Galicia ha desplegado un sistema revolucionario que abraza la inteligencia artificial como herramienta de vanguardia. Su misión: anticipar y prevenir el deserción estudiantil. Con un funcionamiento que evoca la simplicidad de un semáforo, este sistema de alerta temprana pone en aviso a orientadores mediante la lectura minuciosa de datos académicos, sanitarios y sociales de los alumnos.

Bautizado como EdugalIA, el proyecto no camina solo en el vasto universo tecnológico. Va de la mano de un comité de sabios, un colectivo de expertos de pelaje tecnológico y educativo, que escudriñan ingentes bases de datos para detectar a tiempo a aquellos estudiantes que podrían salirse del camino trazado.

Esta iniciativa, alineada con la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, no se contenta solo con prevenir. Busca desentrañar los indicios de vulnerabilidad a través de un índice escolar innovador. Y no es solo palabrería: proyectos semejantes en Canarias han logrado un formidable descenso del absentismo crónico, reduciéndolo en un 70%, mientras que el abandono precoz ha caído un 45%. Al otro lado del Atlántico, Argentina también ha visto menguar sus cifras de deserción del 7,1% al 6,4% en 2023, cortesía de sistemas similares.

Como si no fuera suficiente, la Xunta ya tiene en la fragua una nueva Ley de Educación Digital, destinada a poner coto y orden al uso de inteligencia artificial en los centros educativos. Un paso firme que podría marcar un antes y un después en cómo se educa y protege a las futuras generaciones en España e Hispanoamérica, donde el contexto social y económico requiere soluciones tan innovadoras como audaces.

Fuente: El Mundo