Un reciente estudio llevado a cabo por Entelgy en suelo español pone de manifiesto que el 71% de los trabajadores, en su abrumadora mayoría, considera que la información disponible en torno a la inteligencia artificial es poco menos que escasa o simplemente adecuada.

A pesar de que la IA se erige hoy en día como un actor fundamental en nuestro quehacer cotidiano, así como en sectores económicos vertebrales como la salud, la educación o el transporte, se revela una preocupante brecha informativa.

Este abismo no solo se limita a una falta de conocimiento; la encuesta también subraya el hervor de debates sustanciosos sobre las implicaciones éticas y sociales de esta tecnología, desde su repercusión en el empleo hasta los hilos enmarañados de la desinformación.

Desde Entelgy se levanta la voz con urgencia para recalcar la inmediata necesidad de trazar estrategias que amplifiquen el saber popular sobre la inteligencia artificial. Se busca así que la ciudadanía comprenda con mayor claridad no solo sus aplicaciones prácticas, sino también los riesgos inherentes a su uso.

Las implicaciones de estos resultados para empresas, desarrolladores y usuarios en España, así como en el ámbito hispanoamericano, son de relevancia insoslayable. Las empresas han de prestar atención a esta deficiencia informativa, desarrollando programas de formación y sensibilización para sus empleados como parte de su responsabilidad social.

Los desarrolladores, en tanto artífices de este cambio tecnológico, deben enfocar parte de sus esfuerzos en la creación de herramientas que no solo respondan a las necesidades del mercado, sino que también sean comprensibles y accesibles para diferentes públicos.

Para los usuarios, entender las aplicaciones y riesgos de la IA resulta vital para navegar en este nuevo paradigma sin caer en la trampa de la desinformación.

Fuente: Periódico del Talento