Galicia se ha colado en el selecto club de las regiones punteras de Europa en cuanto a desarrollo de inteligencia artificial se refiere. Esto no es poca cosa. Lo ha conseguido con la adjudicación de un ambicioso proyecto al Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga), que erigirá una de las tres fábricas de IA en el continente, bajo el nombre de 1HealthAI. Las labores se focalizarán en el ámbito de la salud, apoyadas por un superordenador de última generación exclusivamente para IA y una plataforma vanguardista de supercomputación.
El proyecto ha captado un capital de 65 millones de euros, una suma relevante procedente de diversos orígenes: 41 millones de manos europeas, 24 del gobierno estatal y 17 provenientes de la Xunta. Algo digno de subrayar, porque estos fondos prometen ser la chispa que encienda una revolución en innovación dentro del ámbito de la salud y la biotecnología.
No es cuestión menor, esta iniciativa supone un salvavidas para las startups y una indudable mejora en la competitividad del sector, además de ser un imán para atraer mentes brillantes. La presidenta del CSIC aplaude el proyecto, pues fortalece los servicios científicos de alto vuelo. La sinergia con otras fábricas de Europa se va a cocinar bajo el paraguas del enfoque One Health, que persigue un equilibrio saludable entre humanos, animales y ecosistemas.
Sin embargo, en este renovado teatro de progreso, aún hay sombras. Cierto desconocimiento local ha salido a la palestra, con algunas autoridades municipales desconcertadas por la magnitud y naturaleza de este «proyecto sin chimeneas». Un reto de comunicación que, sin duda, habrá que atajar con premura para que los ecos de la innovación resuenen a lo largo y ancho de Galicia y más allá de sus fronteras.
Para las empresas, desarrolladores y usuarios de España e Hispanoamérica, este ambicioso paso adelante ofrece un rico campo fértil de oportunidades. La posibilidad de colaboración y aprendizaje de una iniciativa de tal envergadura no pasa desapercibida, y el resultado final podría ser una inclusión más profunda y significativa de la IA en los procesos industriales y la vida diaria.
Referencia de la noticia original: El Español