En Galicia, esa tierra de leyendas y bruma, se erige un bastión pionero en la enseñanza de la inteligencia artificial en las aulas de España. El instituto público Maximino Romero de Lema, al amparo de sus muros y con 307 jóvenes mentes bajo su protección, lleva ya tres años infundiendo vida a la IA, esa disciplina que suena casi a alquimia moderna, en la asignatura de 4º de ESO, con tres horas semanales de inmersión tecnológica.

Las almas de esta travesía didáctica, los profesores Fina Paulos y Óscar Rey, embarcan a sus pupilos en el aprendizaje práctico del machine learning. No se trata de una enseñanza cualquiera, sino de un viaje donde la tradición se da un apretón de manos con las maravillas del futuro. La digitalización y animación de retratos antiguos, convertidos en arte viviente, gracias a sistemas entrenados con millones de imágenes, son ejemplos de cómo lo ancestral cobra vida a través de herramientas como PixVerse y Grok.

Además, el empleo de procesos innovadores como la grabación de explicaciones y la manufactura de soportes tecnológicos, por ejemplo, construyendo un hórreo de madera con la precisión de una cortadora láser, hacen del aprendizaje una experiencia donde se talla el intelecto con el esmero de un cantero.

En Galicia, la Xunta, celoso guardián del equilibrio entre avance y ética, solo permite la incursión de la IA en las aulas bajo estrictos códigos morales y sólo mediante el uso de herramientas con su bendición. Este proyecto educativo, además de cultivar mentes inquietas, siembra la semilla de la educación ética y técnica en inteligencia artificial, asegurando que cada paso dado esté regulado y supervisado con celo.

Las implicaciones para empresas, desarrolladores y usuarios no son menos trascendentales. En un mundo donde la inteligencia artificial se abre como una caja de Pandora repleta de posibilidades, esta formación forja futuros profesionales con una sólida base ética y técnica. Para empresas y desarrolladores en España e Hispanoamérica, se traduce en un atractivo hervidero de talento joven, listo para enfrentarse a los desafíos del mañana mientras se asegura un desarrollo armonioso y consciente de la inteligencia artificial.

Fuente: elmundo.es