Durante la prestigiosa Barcelona New Economy Week, un evento que resplandece en el firmamento de la innovación tecnológica, la firma suiza ERNI trazó un panorama prometedor para el sistema sanitario español gracias al impulso de la inteligencia artificial.

Rubén Rodríguez, faro en la dirección de HealthTech, dejó claro que el uso digital de estas tecnologías no se lleva por delante la humanidad de la práctica médica. Al contrario, antiguas cadenas se rompen y los profesionales son libres de dar más tiempo y calor humano a sus pacientes.

Los números, esos que nunca mienten, se desplegaron con rigor: una soberbia reducción del 40% en los tiempos de diagnóstico. Además, el espectro oscuro de los errores derivados de una carga asistencial agotadora se ve reducido, mientras que los costos del software hospitalario caen a la mitad. Y como guinda del pastel, la fiabilidad diagnóstica no solo se afianza, sino que se eleva al doble, gracias al mágico tríptico de IA, automatización y aprendizaje automático.

Para hospitales y mutuas, esto significa un suspiro financiero: ahorros que pueden ser inyectados de nuevo en las venas de la innovación y mejoría del servicio, todo mientras se mejora la prevención y la digna gestión de datos clínicos. Recursos optimizados y una caída en la siniestralidad son algunas de las bendiciones que anuncian estos avances.

Para las empresas del sector, los desarrolladores y los usuarios, especialmente en España e Hispanoamérica, las implicaciones son titánicas. Este horizonte de eficiencia y precisión no solo promete un abaratamiento de los costos, sino también un reto. Adaptarse o morir, dicen las voces en los pasillos empresariales, mientras se dibuja una nueva era en la gestión sanitaria.

Fuente: Merca2