En una España donde ya se lleva bien el vino, el jamón y las tertulias interminables, el 75,5% de la población ahora piensa que la Inteligencia Artificial (IA) debería abrirse paso en las aulas de sus escuelas.

Este dato emerge de las conclusiones sacadas en el primer Foro Generación IA: EduEmpleo 2025, celebrado en la histórica y siempre lluviosa Santiago de Compostela.

Fue una cita de las que hacen época, congregando a cerebros de las tres grandes universidades gallegas, líderes del gobierno regional y representantes de empresas tan hábiles como competentes en el uso de la IA.

En las discusiones, que como siempre tuvieron sus dosis de grillos chirriando en las pausas, se abordaron las repercusiones de la IA en el ámbito educativo.

Resulta que el 65% de los españoles ya imagina que los pequeños están codeándose con la IA en clase, aunque el 60% duda de que los profesores tengan las armas necesarias para enfrentar semejante reto.

Mientras tanto, un contundente 82% cree firmemente que a los chavales se les debe enseñar a manejar esta tecnología con ética inquebrantable y responsabilidad, como un buen capitán debe saber el arte de la navegación.

Lo que sorprende es que el 41% de los encuestados ya sueña —o tal vez teme— con un futuro donde las máquinas podrían, quién sabe, desplazar a nuestros abnegados maestros al banquillo de los suplentes.

Por el lado empresarial, España sigue galopando a paso firme en esta carrera digital.

El uso de IA en compañías de 10 o más trabajadores es una realidad en el 21,1% de ellas, un salto del 9% respecto al año anterior.

En esta partida no todos juegan con la misma baraja: Madrid y Cataluña van en cabeza, con Galicia avanzando, aunque con cifras más discretas, al 15,7%.

Los expertos en el foro subrayaron que la IA no solo cambia las reglas del juego laboral, sino que es capaz de crear nuevos empleos a la par que destruye los obsoletos.

El futuro, más que nunca, pertenece a aquellos capaces de dominar esta tecnología con destreza, como un espadachín manejando su florete.

Porque al final del día, será la habilidad humana lo que convertirá la IA en una aliada formidable y no en una fría usurpadora de nuestras glorias.

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El Español