El Gobierno de España ha dado un paso hacia el futuro, desvelando un ambicioso plan de 87 millones de euros del fondo FEDER para catapultar a nuestras ciudades y territorios al siglo XXI.
Se trata de una inyección económica destinada a revolucionar cómo interactuamos con nuestro entorno urbano, arrojando luz sobre la importancia de los avances tecnológicos como la inteligencia artificial y los gemelos digitales.
Ayuntamientos, entidades supramunicipales y comunidades autónomas serán los beneficiarios de esta notable iniciativa, que pretende implantar infraestructuras tecnológicas de vanguardia.
El objetivo es claro: captar datos valiosos que sean el motor de un crecimiento económico sostenible y, a la postre, mejorar la vida de los ciudadanos mediante el uso sagaz de la tecnología.
La convocatoria se aguarda con expectación para octubre de 2025, y cerrará sus puertas en diciembre de ese año.
El foco se centra en proyectos que no se limiten a diseminar sensores como setas en un bosque otoñal, sino que busquen una sinergia que trascienda la frontera entre lo público y lo privado, sacando el máximo provecho de la información urbana en pos del bien común.
España, no cabe duda, se ha posicionado a la vanguardia del tablero europeo, con la digitalización marcando ya el 26% de su PIB.
En los últimos seis años, hemos avanzado siete puntiagudos puntos, engrosando la inversión a un abultado total de casi 3.000 millones de euros en conectividad, llevando la cobertura del 5G al 96% de nuestro territorio.
Esta apuesta se traduce en un posicionamiento estratégico que coloca a nuestra nación como un referente en redes, dejándonos bien claros los beneficios que, si bien a veces parecen etéreos, son palpables cada vez que desbloqueamos nuestro dispositivo móvil.
Para las empresas, desarrolladores y usuarios en suelo patrio e Hispanoamérica, este plan representa una oportunidad dorada para integrar tecnología punta en sus procesos y servicios, potenciando la competitividad y capacidad de innovación.
Cuando las ciudades empiezan a pensar —porque eso es lo que hacen al integrarse tecnológicamente— las posibilidades se expanden tanto como el horizonte tras una tormenta de verano.
Fuente: El Español
