Un detallado informe del Progressive Policy Institute, encargado por la Fundación para el Avance de la Libertad, emerge como un faro de optimismo en el horizonte del empleo español

La inteligencia artificial, ese monstruo de mil tentáculos que algunos temen, no será enemiga de puestos de trabajo sino más bien aliada vigorosa, proyectándose como la artífice que forjará unos 200.000 nuevos empleos para 2025

El cuadro de esta futura bonanza se pinta sobre un lienzo de sectores tan diversos como el desarrollo tecnológico, la atención cuidadosa al cliente, la logística y la gestión de infraestructuras críticas y esenciales

El estudio pone el foco en la economía de las aplicaciones móviles, como aquel caballo desbocado que tira con fuerza de las tendencias, incrementando sin cesar la sed de especialistas en diseño, implementación y soporte técnico conforme las industrias abrazan el manto digital

En este escenario, las pequeñas y medianas empresas, ese 90% robusto del tejido corporativo español, se asoman a la promesa de la inteligencia artificial como el serafín que puede mejorar su competitividad, eficiencia y sostenibilidad, un extraño arcángel tecnológico en el altar de los negocios

El fenómeno se levanta como un Titán de oportunidades, sí, pero también se vuelve catalizador que urge a transformar políticas de formación y a dar soporte decidido a los trabajadores

La velocidad con la que la inteligencia artificial se adentra en nuestras vidas es vertiginosa, superando incluso a la de las revoluciones industriales de antaño que pintaron cuadros de humo y acero

Con un andamiaje regulador eficaz y programas de capacitación accesibles, España no solamente podría adaptarse, sino también posicionarse como el líder indiscutible en la arena europea de la integración productiva de la inteligencia artificial, ese Leviatán invisible

Fuente: Merca2