España se erige como la vanguardia de Europa en lo que a la adopción de la inteligencia artificial se refiere, al menos en el intrincado universo del consumo minorista.

Según los datos ofrecidos por dunnhumby, un 44% de los consumidores españoles ya emplean la IA para comparar precios, mientras que un 33% confía en esta herramienta para obtener recomendaciones personalizadas.

Por si fuera poco, un 32% recurre a la inteligencia artificial para planificar sus comidas conforme a necesidades dietéticas específicas, y un 29% se sirve de ella para generar listas de la compra automáticas. La idea parece ser que la tecnología puede ser un improvisado aliado en el combate diario por el ahorro y la eficiencia.

Las cifras no se detienen ahí. Los asistentes de voz y los chatbots basados en IA, que ya gozan de cierto prestigio futurista, son utilizados por un prometedor 26% de los consumidores españoles.

A pesar del repunte del poder adquisitivo, que se va recomponiendo a duras penas de la inflación prolongada, las cifras todavía no alcanzan aquellos apacibles tiempos prepandemia. Sin embargo, el espíritu de consumo no se ha perdido: el 37% de estos ciudadanos piensa incrementar su gasto, concretamente en productos que, bajo la lupa de la IA, se revelan como saludables y sostenibles, y sin olvidar, claro está, los de categoría premium.

Tal fenómeno no solo resalta cómo la inteligencia artificial ha transformado el día a día del comprador, sino que además subraya la evolución de sus expectativas y exigencias en un mercado en constante cambio.

Las implicaciones son evidentes. Para las empresas y desarrolladores en España e Hispanoamérica, se abre un vasto campo de oportunidades, donde el desarrollo de soluciones basadas en IA podría marcar la diferencia en un mercado ansioso por adaptabilidad y personalización.

Fuente: foodretail.es