En el esperadísimo DevDay 2025, la gente de OpenAI irrumpe con tambor y platillo, desvelando su innovador “Apps in ChatGPT”.

La propuesta no es un simple avance: es un auténtico festín tecnológico que permite a los desarrolladores crear extensiones y módulos dinámicos mediante un lenguaje natural, logrando que ChatGPT se transforme en un camaleón cibernético, adaptándose a las necesidades más específicas de los usuarios.

Pero ahí no acaba la cosa.

Aportando al espectáculo, lanzan también el “AgentKit”, esa caja de herramientas que todo usuario y desarrollador esperaba.

Con ella, podrán forjar agentes autónomos que se conectan con APIs, ejecutando tareas de alto octanaje como la compra de billetes o la gestión de correos electrónicos, casi como si fuese un mayordomo digital de tiempos modernos.

Además, OpenAI anuncia una serie de mejoras que ponen a punto la máquina del tiempo tecnológica en la que ya viajamos, reduciendo la latencia, optimizando la memoria de contexto y ofreciendo soporte para ejecución asíncrona y manejo de datos en tiempo real.

Con estos avances, la inteligencia artificial se acerca peligrosamente al concepto de “memoria viva”, haciendo del presente un escenario adaptativo e inmediato.

Las demostraciones no se quedaron atrás.

Fueron un despliegue de virtuosismo digital mostrando agentes con destrezas en funciones financieras o incluso en la noble tarea de crear sitios web.

El escenario se pinta con la paleta de un futuro donde se perfila un “App Store de IA”, accesible para todos, creando un universo de posibilidades infinito para empresas y desarrolladores de España e Hispanoamérica.

Implica una democratización del acceso a la inteligencia artificial, abriendo puertas antes insospechadas y creando un impacto notable en la forma en que interactúan usuarios y máquinas en un mundo cada vez más tecnológico.

Fuente: kedonti.com