En un informe revelador presentado por la firma CEGID el pasado 2 de diciembre de 2025, se desvela que, contemplen con cuidado, casi un 75% de los trabajadores de oficina en España ya hacen uso de la inteligencia artificial en sus quehaceres cotidianos.

Este dato no es poca cosa, sino que evidencia un empleo masivo y en aumento de herramientas tecnológicas basadas en IA, encaminadas a optimizar tanto la productividad como la eficiencia en los escritorios del país.

La adopción de estas tecnologías es tan diversa como necesaria, cubriendo desde soluciones para automatizar tediosos procesos administrativos, hasta sofisticados sistemas que respaldan la toma de decisiones estratégicas.

Estamos ante una metamorfosis trascendental en el panorama laboral español, que avanza, inexorablemente, hacia modelos de trabajo cada vez más digitalizados.

Por supuesto, este fenómeno no solo resuena en España, sino que también repercute en los países de Hispanoamérica, donde empresas y desarrolladores observan con ojo avizor este cambio de paradigma.

Para las empresas, esto apunta a la ineludible necesidad de actualizar sus infraestructuras digitales y formar a sus empleados en estas nuevas herramientas.

Mientras tanto, los desarrolladores se enfrentan al desafío de crear aplicaciones cada vez más intuitivas, que se adapten a un usuario medio cada vez más exigente.

Para los trabajadores, el dominio de la inteligencia artificial se convierte en una habilidad cada vez más valorada y, quizás, imprescindible.

Este viraje hacia la digitalización no solo redefine cómo trabajamos, sino también cómo percibimos el empleo y la creatividad en el siglo XXI.

Fuente: aslan.es