En estos tiempos modernos de algoritmos y máquinas pensantes, el presente de España es supervisado por sistemas invisibles que deciden el precio de los regalos y hasta el ritmo de las celebraciones navideñas.
La Universidad Internacional de Valencia se ha alzado para aclarar cómo, de manera casi clandestina y eficaz, estos artefactos digitales se encargan de ajustar los precios varias veces al día, reaccionando a los perfiles y las demandas frenéticas de los consumidores.
En la trastienda de los mercados y tiendas virtuales, la inteligencia artificial reposa, inalterable y precisa, adelantando las jugadas comerciales antes que los clientes si acaso conciban buscarlas.
Para los gigantes de los «marketplaces» y el comercio online, estos artilugios de inteligencia se han configurado como oráculos modernos, capaces de segmentar usuarios basándose en su sensibilidad al precio, predicha con la precisión de un relojero suizo a partir de sus travesías digitales.
La igualdad se convierte en un concepto difuso para los consumidores, pues en este juego de bits, no todos hallan el mismo precio en su cesta de compras.
Ah, las navidades, esa temporada de frenesí y consumo desbordado, encuentran en la inteligencia artificial a su aliado imprescindible, un Hermes moderno que se apura para que cada obsequio llegue a tiempo.
Anticipando la demanda en cada rincón del mapa, coordina el tránsito de mercancías, decidiendo cuál producto debe descansar en este o aquel almacén, asegurando que el festín esté a la altura de las mejores expectativas.
Las repercusiones para empresarios y desarrolladores en España e Hispanoamérica son claras como el cristal: quien controle la tecnología, tendrá en sus manos no solo el presente, sino también el futuro del comercio, y con él, el destino de los consumidores que, sin saberlo, confían su suerte a algoritmos invisibles que respiran en cada click que dan.
Para el común de los mortales, es una invitación a transitar con cautela en la red digital, conscientes de que el precio que pagan está moldeado por un conocimiento profundo y silencioso de sus hábitos y caprichos.