Corría el año 2025, y en aquel tiempo, sin que casi nos diéramos cuenta, una de cada cinco empresas en España había decidido subirse al carro de la inteligencia artificial, como si de una fiebre digital se tratara

La cifra no era menor: un 20,3% de las compañías con más de diez empleados estaban utilizando la IA para engalanar sus procesos de trabajo, según las cifras reveladas por Eurostat

Esto situaba a España en una ajustada media respecto a sus compañeros de travesía en la Europa de los 27

Porque en el escenario europeo, el uso empresarial de IA se encaramó hasta un significativo 20% en previsión para 2025

Era un incremento de 6,5 puntos porcentuales desde el 2024, año en el que aún rezaba un 13,5%, y un salto casi olímpico respecto al tímido 7,7% que se registraba en el lejano 2021, ilustrando una tendencia que lleva tiempo siendo más ascendente que el precio de la electricidad

La posición de España era comparable, aunque no aún expectante, frente a las grandes locomotoras de la economía europea: Alemania, con su 26% de empresas halagadas por la IA, o Francia, algo más modesta con un 18%

Italia también miraba desde la retaguardia con un cercano 15% en sus arcas tecnológicas

Así, España se asentaba en una posición intermedia, pero lista para el espectáculo, competitiva al menos

De entre las aplicaciones de esta IA que renegaban de quedarse en el cajón del olvido, el análisis automático de textos era la estrella indiscutida entre las empresas europeas

Un 11,8% de las compañías le hacían la reverencia

Después, la generación de imágenes, video y audio, con un 9,5%, y las musas de la creación de contenido escrito o hablado, con un 8,8%

Los audaces lo intentaron con la transcripción automática del habla, apuntando un 7,2%

En ese tumulto de progresos entre 2024 y 2025, el análisis automático de textos dio un salto cualitativo, incrementando en 4,9 puntos

Las herramientas dando voz al lenguaje escrito o hablado crecieron 3,4 puntos

El avance en tierras españolas respecto al 2024 fue de casi cinco puntos, una hazaña que fue aún más loable si se miraba al 2021, con un incremento de casi 13 puntos sosteniendo la copa

El galope español del IA se sincronizaba firmemente con el son de la Unión Europea

Pero aún en la misma Europa, donde reinaban campeones de la inteligencia, Dinamarca subía la apuesta con un 42% de sus empresas en la danza de la IA

Finlandia y Suecia no se quedaban atrás, con 37,8% y 35% respectivamente

Mientras que en la sombra, Rumanía, Polonia y Bulgaria se rezagaban, registrando cifras que no superaban el 8,5%

Es un mundo de contrastes, un juego de porcentajes que nos recuerda que en el ámbito de la inteligencia artificial, como en la vida, hay quienes corren y quienes se quedan, mirando desde lejos

Fuente: Europa Press