Un nuevo estudio arrojado por Salesforce, bajo el título State of Data and Analytics 2025, trae a la palestra las penurias de las empresas: escalar la inteligencia artificial aún es una empresa titánica, en gran parte saboteada por la endeble calidad de los datos disponibles.

Resulta que, por más que la mayoría de las corporaciones se hayan lanzado al ruedo de integrar la tecnología de IA en sus engranajes cotidianos, un preocupante 84% de los líderes técnicos clama por una urgente reestructuración de sus políticas de datos, si es que anhelan obtener resultados sólidos y continuos.

No es para menos, pues un abrumador 89% de aquellos encargados de los datos confesó haber pagado un precio tangible por enredarse con datos incorrectos en los sistemas de inteligencia artificial.

Más de la mitad admite el costo absurdo de entrenar modelos con información poco fiable, despilfarrando así recursos que bien podrían haberse empleado en mejores menesteres.

En términos culturales, aunque un 63% de los directivos se convence de tener una formación centrada en los datos, la misma porción de responsables gime ante la dificultad de traducir esos datos en decisiones comerciales de peso.

La prisa por acelerar la incorporación de la IA no hace sino intensificar estos males, puesto que al menos un 42% de los líderes desconfía de la exactitud de los resultados que, si no se toman cartas en el asunto, podrían echar por tierra la digitalización empresarial que la IA busca impulsar.

Desde España hasta la vasta Hispanoamérica, las implicaciones son evidentes: las empresas y desarrolladores deben afilar sus estrategias de datos si es que desean navegar las traicioneras aguas de la digitalización con IA.

El usuario, por su parte, no puede sino observar expectante, mientras la tecnología que prometía utopías encuentra tropiezos no menores en su inercia.

Fuente: La Ecuación Digital