En un país donde el café se enfría más rápido que la paciencia, los resultados del LinkedIn Workforce Confidence Index han sacudido la percepción sobre la inteligencia artificial en España
El estudio, que se basó en 2.784 entrevistas realizadas entre marzo y junio de 2025, desvela una España dividida en dos mitades: aquellos que abrazan el auge de la IA con el entusiasmo de un niño en la víspera de Reyes y aquellos que no están tan convencidos
Este pulmón de esperanza se ve reflejado en que el 51% de los encuestados cree que la IA llegará para asumir tareas manuales y repetitivas
Y es más, un 49% ya disfruta de su efecto transformador, aprovechando la IA para completar funciones de manera más ágil, como quien encuentra un atajo en medio del tráfico madrileño
A nivel internacional, el guion no cambia demasiado
Cuatro de cada cinco trabajadores alrededor del globo no ven la IA como una guillotina que se cierne sobre sus empleos, incluso en sus formas más sofisticadas
No obstante, ahí reside el nudo: un 41% de estos trabajadores se siente abrumado por la velocidad con la que deben adaptarse a esta nueva realidad y un tercio del sondeo admite no entender completamente esta tecnología, quizás como quien mira un cuadro de Dalí por primera vez
Los expertos, con su dedo en el pulso del futuro, advierten que conocer los límites y posibilidades de la inteligencia artificial es tan crucial como saber cuándo doblar una esquina en Sevilla
Para las empresas en España e Hispanoamérica, esta es una señal para invertir tanto en tecnología como en la formación de empleados
Los desarrolladores tienen el reto de diseñar herramientas más intuitivas y los usuarios, el desafío de familiarizarse con un vocabulario donde “algoritmo” no sea una palabra de ciencia ficción
Fuente: Euronews
