Atención, damas y caballeros, porque en el ruedo ibérico acaba de nacer un nuevo actor de importancia: la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial, conocida de aquí en adelante como AESIA

Este flamante organismo se perfila como el centinela cibernético al que le han encomendado la titánica tarea de vigilar cómo se cuece el guiso tecnológico de la inteligencia artificial en el país de Cervantes

Hincará el diente con afán regulador y echará un ojo avizor para asegurar que ningún pícaro trasgreda los derechos ni ponga en aprietos la seguridad de los ciudadanos de a pie

La AESIA levantará su telón en un horizonte de tres meses, como quien lanza al viento la capa en un pase de pecho, consolidándose en el tablero estratégico nacional como un adalid de la ética y la transparencia tecnológica

Sus dictados seguirán la partitura ya esbozada por las directrices europeas, que abogan por un manejo seguro y responsable de esta inteligencia que, aunque artificial, no está exenta de desafíos bien humanos

Las implicaciones de esta movida, no solo para las empresas que trabajan en el ámbito tech, sino también para los desarrolladores, son de calado profundo

Habrá que ponerse al día y seguir las notas escritas en esta nueva partitura, evitando deslices que podrían chocar con el brioso compás regulador

Y para los usuarios, especialmente aquellos repartidos entre España y el vasto territorio que llamamos Hispanoamérica, el asunto promete tranquilidad: saber que hay alguien cuidando que las avanzadas tecnológicas no se conviertan en el lobo en pellejo de cordero

Así que ajusten cinturones y mantengan teléfonos cerca, que la AESIA está al acecho y promete que este toro, el de la inteligencia artificial, se lidia con tiento, temple y buen hacer, siempre en beneficio del público

Fuente: El Derecho